lunes, 21 de noviembre de 2016

Conflicto Uber en la Argentina

El tema Uber trata acerca de una nueva forma de transportarse de manera más moderna ya que se contacta a los conductores a través de una aplicación de celular y confiable porque supuestamente los que manejan son personas más conectados a los pasajeros que los choferes auténticos que son trabajadores más estrictos con su política. De más no está decir que el precio de Uber es más barato. Cuando esta app llegó al país causó un gran desconcierto y enojo en el Gobierno de la Ciudad y en el sindicato de los taxistas.
Elegí este tema porque me interesa saber y comprender porqué los taxistas causaron protestas ante la nueva llegada de una competencia y además informar el proceso del arribo de Uber al país, desde su acomodamiento hasta su legalización.
En primer lugar, a fines de marzo de este año, Uber desembarca en el país y capacita a sus futuros choferes. Mientras tanto, un grupo de taxistas culpó a Uber de ser una compañía desleal e ilegal. A su vez, el Gobierno apoya este posicionamiento y penaliza toda acción que realice la app. Entonces Uber se defiende a partit del Código Civil y Comercial que establece que un prestatario y un prestador pueden establecer un contrato de transporte, y estas dos personas son privadas. Por lo tanto, al no ser un auténtico contrato de trabajo, no existen obligaciones lícitas entre empleado y empleador.
No obstante, pese al inicio de Uber, en abril se vio clausurada por parte de la Justicia. Esto se debe a infracciones que están fuera de los códigos de la ley. Uno de ellos era el código 73 que acusaba al culpable de continuar la operación de la empresa aún estando en clausura, también violaron el código 74 que indica que al momento de hacerles la multa estaban transportando un pasajero pero la licencia que poseían era para conducir auto particular, es decir, que el transporte para de los choferes no estaban aptos ya que no cumplían ciertas condiciones. Otro código que demuestra la culpabilidad de Uber es el 83 que prohíbe la actividad lucrativa en espacio público. La pena de estos crímenes es de multa y/o prisión. Los fallos a favor de los taxistas contra Uber fueron ejecutados por el Congreso culpando a la agencia por actividad ilícita y atentar contra las fuentes de trabajo y la seguridad de los usuarios.
Por último, a Uber se le concedió una protección para que la aplicación pueda funcionar pese a los reclamos de los taxistas, aunque sigue siendo cuestionado. Esto no quiere decir que la operación ya es legal, solo que los choferes están protegidos y que las únicas fallas son administrativas o multas de tránsito. Además, el juez que falló a favor de Uber justificó su decisión diciendo que es una actividad comercial lícita que no causa entorpecimiento del transporte, desobediencia, competencia desleal, instigación a cometer delitos y asociación ilícita como demandaban los taxistas.
En resumen, el sindicato de taxistas reaccionó de una manera muy drástica y violenta  ante la llegada de una competencia que ofrecía una forma de transporte distinta y moderna a lo que ofrecía los taxis. En consecuencia, los taxistas lograron poner al gobierno de su lado para que la app se vuelva completamente ilegal e inoperable. Pero finalmente, a Uber se le otorgó su permiso de circulación ya que está protegido. Esto sucedió ya que se reconoció a Uber como una actividad comercial lícita. Desde mi perspectiva yo opino que la situación se manejó de una manera tal que desató un problema mayor innecesario solo por el hecho de la llegada de una competencia del exterior que obtuvo buenos resultados en otros países, así que yo digo que Uber debería ser legal porque ofrece un nuevo sistema de transporte confiable para la sociedad y que los taxistas deberían ser tolerantes y lidiar con esto.

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