Soplaba intensamente el viento en las montañas
llenaba el aire de diminutos cristales,
que hasta todo empaña.
El viejo se deslizó
por las piedras más altas
sopló sus dedos que no sentía
por la escarcha que desde sus manos
el cuerpo enfría.
En la roca había tres grietas
y de la más profunda y curiosa,
sacó una espada antigua y filosa,
la cuál el Mago Kunter le había dejado
porque esa era su única esperanza.
llenaba el aire de diminutos cristales,
que hasta todo empaña.
El viejo se deslizó
por las piedras más altas
sopló sus dedos que no sentía
por la escarcha que desde sus manos
el cuerpo enfría.
En la roca había tres grietas
y de la más profunda y curiosa,
sacó una espada antigua y filosa,
la cuál el Mago Kunter le había dejado
porque esa era su única esperanza.